Ciudad De México, 20 de abril de 2026.- En la etapa actual de transnacionalización del Estado, la independencia nacional se encuentra sujeta a profundos cuestionamientos, pues la soberanía política, económica y militar es restringida o negada por la forma de reproducción del capital. Ante este escenario, se plantea como forzosa la independencia económica y la democratización de la sociedad para ejercer una soberanía popular.
La investigación indica que el capitalismo neoliberal demanda un cosmopolitismo que renuncie a la identidad nacional, la soberanía y la autodeterminación, requiriendo una humanidad indiferenciada sujeta a las leyes del mercado. Frente a esto, se exige reformular una reconstrucción de la nación “desde abajo”, impulsada por las clases subalternas.
Este proceso se enmarca en un contexto donde tiene lugar a nivel planetario la resistencia de pueblos originarios, afrodescendientes, mujeres, homosexuales, lesbianas, estudiantes, obreros y sectores intermedios. Dichos sectores se manifiestan contra los efectos depredatorios del neoliberalismo y la violencia exacerbada. En México, se ha impuesto una guerra social que, bajo el pretexto del narcotráfico, militariza el territorio y criminaliza la protesta social.
La disputa por la nación pasa por la salvaguardia de la diversidad étnica, regional, nacional y cultural. Se encuentra en tránsito un proceso nacionalitario hacia una entidad nacional de nuevo tipo: popular, multiétnica, pluralista y democrática. Este desarrollo tiende a romper con los límites y superar las contradicciones de la nación burguesa, las cuales incluyen la explotación de clases, el racismo, la segregación de pueblos indios, la opresión de la mujer y la exclusión de jóvenes.
El debate sobre la cuestión nacional se ha enriquecido con aportes históricos y teóricos. El debate vietnamita sobre sus regiones culturales tras la derrota estadunidense, así como los legados de Antonio Gramsci y Palmiro Togliatti para Italia, y de José Carlos Mariátegui para Perú, han contribuido a esta discusión. Asimismo, las relecturas de la revolución mexicana han permitido ubicar la etnicidad en la dialéctica entre lo regional y lo nacional.
En este sentido, se destaca el pensamiento de José Carlos Mariátegui sobre la importancia de los pueblos indios en una articulación socialista. La investigación subraya que es necesario transitar hacia una nueva concepción de nación que supere el modelo actual.


























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































