Barcelona, 18 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum participó en la Cumbre en Defensa de la Democracia en Barcelona, donde rechazó una posible intervención militar en Cuba durante su discurso. Esta fue la primera visita de la mandataria mexicana a Europa desde que asumió el cargo en 2024.
En su intervención, Sheinbaum planteó la necesidad de fomentar el diálogo. “Quiero proponer una declaración en contra de la intervención militar en Cuba, que el diálogo y la paz prevalezcan”, señaló la presidenta.
Además, Claudia Sheinbaum propuso destinar un 10% del gasto mundial en armamento a un programa global de reforestación durante su participación en el encuentro.
Por otro lado, la presidenta mantuvo un breve encuentro bilateral con el presidente de España, Pedro Sánchez, en Barcelona. El mandatario español destacó la importancia de la presencia de la presidenta de México en la cumbre.
Sin embargo, la visita estuvo marcada por críticas. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, insultó en reiteradas ocasiones a la mandataria mexicana. Ayuso calificó a la mayoría de los asistentes a la cumbre como “gestores de países sumidos en la pobreza y el narcotráfico”.
“Nosotros no podemos coquetear con países que no respetan las elecciones libres, a la oposición, a la labor sindical, la libertad de prensa, expresión cultural, religiosa o de conciencia, o la labor independiente de los jueces. No quiero generalizar, no digo todos, pero la mayoría de ellos (son) gestores de países sumidos en la pobreza y el narcotráfico”, declaró Ayuso.
El eurodiputado de Vox, Hermann Tertsch, también calificó el encuentro de “aquelarre comunista”. Ante esto, el presidente Pedro Sánchez ofreció disculpas públicas por los insultos de la derecha y extrema derecha españolas durante una rueda de prensa con Lula da Silva.
“Mientras otros abren heridas, nosotros queremos cerrarlas”, dijo Sánchez, quien añadió que “lo que está claro es que la sociedad española, que es abierta, hospitalaria y respetuosa, no se siente representada por esos insultos”. El presidente Lula da Silva y Sánchez expresaron preocupación ante la confrontación, las guerras y la ruptura del multilateralismo. La cumbre congregó a fuerzas socialdemócratas de todo el mundo y a presidentes y emisarios de gobiernos de 20 países.















































































































































































































































































