El 24 de abril de 1990, el transbordador espacial Discovery despegó para poner en órbita el Telescopio Espacial Hubble, cambiando para siempre nuestra visión del cosmos. Hoy, al cumplirse exactamente 36 años de aquel hito, la NASA y la ESA celebran su extraordinaria longevidad con la publicación de una nueva y deslumbrante imagen: un vistazo detallado al corazón de la Nebulosa Trífida.
Situada a unos 5,000 años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario, esta guardería estelar (también conocida como Messier 20) se presenta en esta nueva toma con una claridad sin precedentes, gracias a las capacidades mejoradas de la cámara de campo ancho del telescopio.
El “Limón Marino Cósmico”: Detalles de la imagen
La NASA ha descrito la imagen como una escena “marina” en las profundidades del espacio. Los puntos clave de este nuevo descubrimiento incluyen:
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Evolución en tiempo real: Al comparar esta captura con la famosa imagen que el Hubble tomó de la misma nebulosa en 1997, los astrónomos han podido observar cambios reales en la estructura de los chorros de gas de las estrellas jóvenes, algo extremadamente raro de ver en escalas de tiempo humanas.
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Vientos estelares: La imagen muestra una burbuja de gas y polvo siendo empujada por la intensa radiación ultravioleta de estrellas masivas cercanas, creando nubes de color óxido que los científicos han comparado con un “limón marino” o una babosa de mar cósmica.
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Fábrica de estrellas: En el centro de la toma se aprecia un sistema de nubes donde nuevas estrellas están naciendo, esculpidas por vientos estelares que han moldeado la región durante los últimos 300,000 años.
Un legado inagotable
A pesar de la llegada del Telescopio James Webb, el Hubble sigue siendo una herramienta vital. En sus 36 años de servicio:
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Ha realizado más de 1.7 millones de observaciones.
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Ha permitido la publicación de más de 23,000 artículos científicos.
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Ha operado de forma ininterrumpida, siendo reparado y actualizado en cinco misiones espaciales.
“El Hubble no es solo una máquina; es el ojo de la humanidad en el cielo. Ver cómo la Nebulosa Trífida ha cambiado desde nuestra última mirada hace casi 30 años nos recuerda que el universo es un lugar vibrante y en constante movimiento”, comentaron científicos de la misión durante la presentación.




























































































































