En una acción contundente y de repercusión inmediata para la política nacional, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda ordenó el congelamiento total de las cuentas bancarias del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como las de sus hijos.

La medida cautelar se ejecutó tras la detección de operaciones financieras atípicas y presuntas triangulaciones de recursos que no coinciden con los ingresos declarados por la familia. Este movimiento de la UIF se suma al complejo panorama judicial que enfrenta el exmandatario, cuyas investigaciones por supuestos vínculos institucionales con el crimen organizado han escalado de manera acelerada en los últimos días tras las detenciones y entregas de excolaboradores de su gabinete en el extranjero.

Ante el bloqueo de activos y el temor de una posible evasión de la justicia, líderes de los principales partidos de la oposición alzaron la voz para exigir a la Fiscalía General de la República (FGR) y al Instituto Nacional de Migración (INM) la emisión formal de una alerta migratoria en contra de Rocha Moya. Los legisladores argumentan que es indispensable garantizar su permanencia en el país para que responda ante los tribunales correspondientes por las acusaciones que pesan sobre su administración.


Puntos clave de la acción financiera 🏛️💸⚠️

  • Bloqueo Total: La orden de la UIF congela de manera inmediata cualquier flujo de efectivo, transferencias o uso de instrumentos financieros a nombre del gobernador con licencia y su núcleo familiar directo.

  • Presión de la Oposición: Bloques políticos exigen la alerta migratoria para evitar que el exfuncionario abandone el territorio nacional en medio del escándalo.

  • Contexto de la Investigación: El rastreo de capitales busca esclarecer el origen de los recursos económicos y su posible vinculación con las facciones delictivas del estado.