Ciudad De México, 20 de abril de 2026.- Clara Brugada Molina inauguró este lunes la ciclovía ‘La Gran Tenochtitlán’, una obra de 34 kilómetros de longitud ubicada en la Calzada de Tlalpan que conecta el Zócalo con el Estadio Azteca. El evento incluyó una rodada que culminó en el centro histórico, donde ciclistas formaron una bicicleta gigante, aunque la ceremonia estuvo marcada por protestas de trabajadoras sexuales que denunciaron desplazamiento social.

Durante el acto protocolario, Brugada Molina afirmó que la Calzada de Tlalpan se convierte en “la única calzada multimodal”. “Hoy inauguramos la ciclovía y decimos que la calzada de Tlalpan es de todas y de todos”, declaró la jefa de Gobierno. Asimismo, señaló que “cada trayecto de bicicleta es una manera de resistir la desigualdad en el uso del espacio público y de afirmar otra forma de vivir la ciudad con la bicicleta; más cercana, más humana, más justa”.

Por su parte, Raúl Basulto Luviano, secretario de Obras y Servicios, indicó que se entregaron alrededor de 30 kilómetros construidos de ciclovía, la cual va desde el metro Chabacano hasta Renato Leduc y de regreso. Entre las mejoras reportadas se encuentran la atención a 64 nuevos espacios de ascenso y descenso, así como la colocación de más de 5 mil nuevas luminarias a lo largo del trayecto. Javier Hidalgo Ponce, titular de PILARES, destacó que con esta obra la capital cuenta con más de 500 kilómetros de ciclovías.

Al final del evento, más de 10 mil ciclistas recorrieron 16 kilómetros de la nueva infraestructura. Sin embargo, de manera paralela, decenas de personas protestaron durante la inauguración. Las manifestaciones fueron convocadas por trabajadoras sexuales independientes que laboran en la Calzada de Tlalpan, quienes acusan que las obras del Mundial 2026 les han desplazado de su zona de trabajo y las han dejado en situación de calle.

Lorena Cruz, del colectivo Trabajadoras Sexuales Unidas e Independientes (Trasuixxx), afirmó que la ciclovía ha generado desplazamiento. “Nos afecta totalmente porque nos vulnera, nos deja sin ingreso, nos está dejando en situación de calle, ya que las compañeras no generan lo suficiente para pagar una renta, para pagar un hotel, para comer”, expresó Cruz. A la manifestación se unieron habitantes de Santa Úrsula Coapa, en el sur de la CDMX.

Natalia Lara, otra de las manifestantes, criticó la obra: “Estamos aquí porque estamos en contra de la limpieza social y esta ciclovía es precisamente lo que permite que quiten todos estos comercios, trabajos y todo lo que implica tener ciudad. Esta ciclovía realmente es una ciclovía del despojo para nosotros”. Los presentes gritaron consignas como “Boicot total a la Copa Mundial” y exigieron soluciones habitacionales. “Estamos buscando que nos otorguen vivienda digna inmediatamente antes del Mundial”, dijo una manifestante identificada como Karolina.

La protesta se llevó a cabo sin incidentes, con la presencia de alrededor de 50 personas y un centenar de policías. Colectivos estiman que en Tlalpan alrededor de 2 mil mujeres ejercen el trabajo sexual. Los trabajos de construcción de la ciclovía iniciaron a principios de 2025 y el Estadio Azteca, punto final de la ruta, albergará el partido inaugural del Mundial el 11 de junio próximo.

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