Ciudad De México, 17 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum presentó un grupo multidisciplinario conformado por 17 especialistas encargado de analizar la viabilidad de nuevas tecnologías para la explotación de gas no convencional con bajo impacto ambiental. La mandataria aseguró que no está la decisión tomada sobre el fracking y señaló que las conclusiones del análisis se presentarán en dos meses.
“La decisión la vamos a tomar en términos del conocimiento científico, no como una decisión de la presidenta”, afirmó Sheinbaum, quien reconoció que antes rechazaba la técnica pero que el contexto energético actual obliga a revisar el tema ante la dependencia de energía de otros países. La jefa del Ejecutivo mencionó que México depende 75 por ciento del gas natural que viene de Estados Unidos y sostuvo que hay una innovación enorme que permite usar químicos biodegradables y el reciclamiento de agua.
El grupo de expertos, presentado por Rosaura Ruíz, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, incluye al rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, y al rector de la UAM, Gustavo Pacheco. Lomelí destacó que los investigadores tomarán en cuenta todos los costos, tecnologías existentes y beneficios para las poblaciones, mientras que Pacheco coincidió en que la dependencia del gas importado representa una vulnerabilidad que México debe superar. El doctor Luis Fernando Camacho Ortegón, de la Universidad Autónoma de Coahuila, aseguró que el fracking con tecnología actual alcanzó un nivel de seguridad muy estable.
En contraste con la postura del Ejecutivo, integrantes de las bancadas de Morena y del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara de Diputados anunciaron públicamente que van contra el fracking y presentarán un proyecto de reforma constitucional para prohibirlo completamente. Los diputados Adrián González Naveda y Olga Juliana Elizondo, del PT, junto con Xóchitl Zagal y Manuel Vázquez, de Morena, reiteraron que la prohibición es un compromiso desde el llamado Plan C. González Naveda adelantó que se busca llevar a cabo una consulta popular en todo el país sobre el tema.
La diputada morenista Xóchitl Zagal expuso que en su partido hay varias posturas sobre el fracking, mientras que el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, sostuvo que la presidenta hace lo correcto en asesorarse con un comité científico. Por su parte, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, del PAN, dijo estar a favor del fracking, pero con estricto apego a las normas ambientales y bajo los más altos estándares técnicos, considerando que podría atraer inversión privada.
El planteamiento generó protestas en San Lázaro, donde representantes del Observatorio Indígena Mesoamericano, la Alianza Mexicana contra el fracking y habitantes de la Huasteca Potosina rechazaron la práctica. Los manifestantes advirtieron que el fracking contamina las tierras y genera que el agua no sea apta para consumo humano ni riego. Pobladores de la Huasteca Potosina entregaron un oficio con firmas en contra y señalaron: “Es no al fracking, aunque existan otras alternativas. Para nosotros esa práctica es muerte de la vida en la Huasteca potosina”.
Sheinbaum mencionó que Coahuila sería el lugar donde iniciaría el fracking tras el análisis del grupo de especialistas y si el plan es aprobado, debido a sus características geológicas y menor densidad de población. La presidenta aclaró que si el grupo de expertos concluye que los proyectos son inviables no se harán y afirmó: “No vamos a hacer nada contra la población, nunca”. El empresario Ricardo Salinas Pliego se alineó con la postura de la presidenta y dijo estar de acuerdo con impulsar el fracking, asegurando que México lo necesita urgentemente.






































































































































































