Los mercados financieros globales han comenzado la semana con una bocanada de aire fresco y un optimismo no visto en meses. Durante las operaciones anticipadas de este domingo y la apertura de las principales bolsas de valores de Asia, se registraron ganancias históricas impulsadas directamente por la inminente firma del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, bautizado informalmente en los círculos financieros como el “Pacto de Ormuz”.

El anuncio del presidente Donald Trump sobre el cese de hostilidades y los reportes de avances diplomáticos críticos trajeron un alivio inmediato al sector energético. La confirmación de que el estratégico Estrecho de Ormuz será reabierto por completo a la navegación comercial provocó un desplome en los precios internacionales del petróleo crudo, estabilizando el barril muy por debajo de los niveles de alerta que amenazaban con desatar una crisis inflacionaria global.

Analistas de Wall Street y firmas asiáticas coinciden en que la inyección de certidumbre respecto al libre flujo de hidrocarburos y la reducción de las sanciones comerciales han disipado los peores temores de los inversores. Aunque persiste cierta volatilidad debido a las negociaciones técnicas de último minuto sobre el programa nuclear, los parqués financieros respiran aliviados, proyectando una jornada de fuertes ganancias para los sectores industrial, tecnológico y de transporte internacional.