Las investigaciones epidemiológicas han identificado finalmente al “paciente cero” del brote de hantavirus que ha mantenido en vilo al crucero MV Hondius durante las últimas semanas. Se trata de Leo Schilperoord, un biólogo y ornitólogo neerlandés de 70 años, quien falleció a bordo el pasado 11 de abril de 2026 mientras realizaba una expedición científica.

De acuerdo con los peritajes de salud, el contagio no ocurrió dentro del barco, sino en tierra firme. Schilperoord y su esposa, Mirjam, habrían contraído el virus el 27 de marzo durante una visita a un vertedero cerca de Ushuaia, Argentina. Este lugar es un punto conocido para el avistamiento de aves raras, pero también es el hábitat del ratón colilargo, el principal portador de la cepa Andes del hantavirus. Los investigadores sospechan que la pareja inhaló partículas virales presentes en los desechos de estos roedores durante su estancia.

La tragedia se agravó debido a que la cepa Andes es la única variante de hantavirus capaz de transmitirse de persona a persona mediante contacto estrecho. Esto facilitó que el virus se propagara a su esposa, quien falleció el 26 de abril en Sudáfrica, y posteriormente a otros pasajeros y tripulantes del crucero. Hasta el día de hoy, el balance oficial es de 9 casos confirmados y 3 fallecimientos, mientras los sobrevivientes permanecen bajo estricta observación en Tenerife y otros centros especializados.