En una ceremonia celebrada en el Estadio Nacional, la politóloga Laura Fernández Delgado ha jurado oficialmente como la 50.ª presidenta de la República de Costa Rica. Fernández, quien anteriormente fue ministra de la Presidencia y de Planificación, sucede a Rodrigo Chaves tras ganar los comicios en primera vuelta con el 48.3% de los votos representando al partido derechista conservador Pueblo Soberano.
Durante su discurso de investidura, que contó con la presencia del Rey Felipe VI de España y líderes regionales como el presidente guatemalteco Bernardo Arévalo, Fernández prometió una “reforma profunda” centrada en la seguridad nacional. Su gobierno tendrá como eje principal la “mano dura” contra el narcotráfico y el crimen organizado para frenar la creciente ola de violencia en el país. Un movimiento político inusual marca el inicio de su administración: su predecesor, Rodrigo Chaves, permanecerá en el gabinete asumiendo los ministerios de la Presidencia y Hacienda.



















































































































































