Barcelona, 19 de abril de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participó en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia en Barcelona, donde sostuvo un encuentro bilateral con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. La reunión, que duró casi una hora, marcó un paso decisivo para normalizar las relaciones entre ambos países tras un periodo de distanciamiento iniciado en 2019.

Durante el encuentro, Sheinbaum invitó formalmente a Sánchez a visitar México el próximo año, ocasión en la que el país norteamericano será la sede de la próxima Cumbre en Defensa de la Democracia. Al respecto, Sánchez declaró: “Es una gran noticia que México vaya a albergar la próxima reunión En Defensa de la Democracia”. El mandatario español añadió que conversaron sobre “la situación global y la clave de avanzar en las relaciones UE – México”, compartiendo una “gran sintonía” para estrechar los lazos culturales, económicos y sociales.

En el diálogo, la mandataria mexicana enfatizó la importancia del reconocimiento histórico. “Lo importante que tiene para México el reconocimiento de lo que fue la Conquista, de lo que fue la llegada de los españoles. Incluso le hablé de la carta de Carlos V en la que reconoce los abusos de Hernán Cortés”, señaló Sheinbaum. Asimismo, manifestó la grandeza de las culturas originarias previas a la llegada de los españoles. Aunque reconoció un acercamiento distinto en el último año por parte de Sánchez y del rey Felipe VI, la presidenta indicó que por ahora no se ha planteado una reunión con el monarca español: “No, por ahora no nos lo planteamos”, dijo.

Sheinbaum aseguró que “nunca” hubo una crisis diplomática con España. “No hay crisis diplomática, nunca ha habido. Lo que queremos es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, afirmó. Este viaje representa la primera visita de un presidente de México a España desde la realizada por Enrique Peña Nieto en 2018, tras episodios tensos como la no invitación al rey Felipe VI a la toma de posesión de Sheinbaum en octubre de 2024 y la consecuente ausencia de representantes españoles en dicho acto.

En el marco de la cumbre, los gobiernos de México, Brasil y España emitieron un comunicado conjunto expresando su “enorme preocupación por la grave crisis humanitaria que atraviesa el pueblo de Cuba”. El documento emplaza a adoptar medidas para aliviar la situación y evita acciones que agraven las condiciones de vida o contravengan el derecho internacional, comprometiéndose a incrementar de manera coordinada su respuesta humanitaria.

Por su parte, Pedro Sánchez cerró los encuentros de la cumbre advirtiendo sobre la “peligrosa normalización del uso de la fuerza” y criticando a la ultraderecha: “La ultraderecha y la derecha lacaya hacen mucho ruido, muchos tuits. Pero estos ultras no gritan porque estén ganando, gritan porque saben que su tiempo se acaba”. El presidente español propuso reformar la ONU para que sea presidida por una mujer y regulada la tecnología para evitar que los algoritmos premien el odio.

Previamente, Sheinbaum había rechazado que su participación en la cumbre formara parte de un movimiento “anti Trump”. “No es anti Trump, es por la paz”, dijo la presidenta, quien aclaró: “Nosotros al presidente [Donald] Trump, como presidente de los Estados Unidos, lo respetamos. Hay decisiones que toma él que nosotros consideramos que no son correctas, pero eso es otra cosa”. El analista israelí Alon Misrahi elogió el discurso de Sheinbaum, calificándolo de “histórico” y señalando que “el futuro poscolonial ya está aquí”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *