En lo que ya se considera el manifiesto más importante de la década, Sam Altman, CEO de OpenAI, presentó ayer el documento “Industrial Policy for the Intelligence Age”. En este texto de 13 páginas, Altman no solo habla de software, sino de una reestructuración total de la sociedad ante la inminente llegada de la “Superinteligencia”.

Los puntos clave de la propuesta:

  • Renta Básica por Automatización: La propuesta estrella es la creación de un “Fondo de Riqueza Pública”. Este fondo capturaría parte del valor generado por la IA para repartirlo directamente entre los ciudadanos como dividendos, compensando el desplazamiento de empleos tradicionales.

  • Adiós al Viernes Laboral: Altman sugiere que la eficiencia de la IA hace posible reducir la jornada a 32 horas semanales sin tocar los salarios, permitiendo que la humanidad se enfoque en labores creativas o de supervisión.

  • De tareas a proyectos: El documento revela que la IA ha dejado de ser una herramienta de “minutos” (escribir un correo) para convertirse en agentes capaces de gestionar proyectos completos de meses, operando de forma autónoma.

El mensaje es claro: La tecnología ya no es el cuello de botella; ahora el reto es político y social. Con este “New Deal”, OpenAI busca adelantarse a las críticas por el desempleo tecnológico, proponiendo un futuro donde la IA trabaje para nosotros, y no al revés.