En un giro que mantiene al mundo en vilo, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la extensión del ultimátum lanzado contra las centrales eléctricas de Irán. El plazo, que originalmente expiraba este fin de semana, se ha movido oficialmente hasta la noche del próximo martes.

A pesar de la retórica firme y la presión militar en la región, el mandatario estadounidense matizó su postura durante una reciente declaración, asegurando que ve “posible” alcanzar un pacto con el gobierno persa durante la jornada de mañana lunes. Este potencial acuerdo buscaría frenar la escalada de agresiones tras las recientes oleadas de misiles lanzadas contra Israel y los bombardeos en Líbano.

Un lunes decisivo para la paz Fuentes diplomáticas sugieren que las próximas 24 horas serán críticas. El mundo observa de cerca si la administración Trump logrará una salida negociada o si, por el contrario, la extensión del plazo es solo el preámbulo de una ofensiva de mayor escala contra la infraestructura energética iraní.

Por ahora, los mercados internacionales y las cancillerías de todo el mundo permanecen en máxima alerta, esperando el resultado de las conversaciones que podrían definir el rumbo de la estabilidad en Oriente Medio para los próximos años