Su efectividad depende del estado de salud individual, la calidad del suplemento y cómo se consume.

En los últimos años, los suplementos vitamínicos han pasado a ser una parte común en el día a día de millones de personas. Están disponibles en farmacias, supermercados y redes sociales, donde influencers y celebridades los promocionan como la solución rápida para “reforzar el sistema inmune”, “aumentar la energía” o incluso “prevenir enfermedades”.

Sin embargo, especialistas advierten que las vitaminas en cápsulas no son una cura mágica, y su consumo sin supervisión médica puede ser innecesario o riesgoso.


¿Cuándo sí son útiles las vitaminas en cápsulas?

Según nutriólogos y médicos, los suplementos pueden ser un apoyo real en situaciones específicas. Por ejemplo:

  • Personas con deficiencias nutricionales diagnosticadas, como falta de vitamina D (por poca exposición al sol) o de hierro (en casos de anemia).
  • Etapas de la vida con mayores requerimientos, como el embarazo, la lactancia, la vejez o ciertas enfermedades crónicas.

También son recomendables para vegetarianos y veganos, que necesitan vitamina B12, difícil de obtener solo de alimentos vegetales. En algunos casos también se sugiere suplementar con hierro u omega 3.

“Los suplementos pueden ser útiles, pero solo cuando hay un diagnóstico claro que lo justifique”, señalan expertos en nutrición.


¿Cuándo no se recomienda su consumo?

Tomar vitaminas “por si acaso” no siempre aporta beneficios. De hecho, puede resultar contraproducente.
Mientras que algunas, como la vitamina C, se eliminan fácilmente del cuerpo, otras —como la vitamina A, la D o el hierro— pueden acumularse y causar toxicidad si se excede su consumo.

Además, no todos los suplementos son de buena calidad: algunos incluyen formas de vitaminas que el cuerpo no absorbe correctamente o contienen aditivos innecesarios.

Otro punto importante son las interacciones con alimentos o bebidas. Por ejemplo, el café y el té pueden reducir la absorción del hierro si se consumen al mismo tiempo.


Claves para un consumo responsable

Los especialistas recomiendan seguir tres pautas básicas antes de consumir suplementos vitamínicos:

  1. Consultar con un médico o nutriólogo antes de iniciar cualquier tratamiento.
  2. No sustituir una dieta equilibrada por cápsulas: los alimentos siguen siendo la mejor fuente de nutrientes.
  3. Leer las etiquetas y elegir marcas confiables, con buena biodisponibilidad y sin contaminantes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *